A GROSSETO NON CI RESTA CHE PIANGEREMagliano in Toscana es un pequeño pueblo en la provincia de Grosseto, que prestó una de sus playas como lugar para rodar una escena de la película “Sólo tenemos que llorar”, escrita, dirigida y protagonizada por Roberto Benigni y Massimo Troisi en 1984.
Saverio (Roberto Benigni) y Mario (Massimo Troisi) trabajan en la misma escuela primaria, primero como profesor, el segundo como portero. De regreso a la casa deciden tomar un atajo para moverse un paso a nivel, pero de manera equivocada y terminan en 1492. Después de la conmoción inicial natural, empiezan a vivir juntos y se integran con esa realidad, convirtiéndose en una parte integral de diversas desventuras siquiera intentarlo para detener Cristóbal Colón, quien en ese año estaba a punto de iniciar el descubrimiento de América.
El lugar en cuestión es la playa de Cala di Forno, que en la película es una playa de Palos en Andalucía, y es donde Benigni y Troisi van a dejar de Christopher Columbus primero cha comienza con las tres naves de fama mundial. Desafortunadamente llegar en el lugar para comenzar ya ha fracasar en su objetivo.
Dos años antes, el mismo lugar también fue utilizado en la película “Cómo viajar con papá”, de Alberto Sordi.
Cristiano (Carlo Verdone), durante muchos años miembro de una comunidad para proteger a la gaviota, se aprovechan de una visita a Roma para visitar al padre que no ha visto desde hace mucho tiempo, Armando (Alberto Sordi). Este último, que está a punto de irse con su amante joven, buscando por todos los medios para deshacerse de la presencia incómoda del niño, pero al final se ve obligado a acompañarlo en Córcega, el lugar donde la comunidad se dirige gaviota.
Campamentos de playa Cala del Forno, en la cual la comunidad para la preservación de la gaviota y donde el padre y el hijo deciden compartir y continuar el viaje juntos.