ALCUNE LEGGENDE SULL'ETNASobre el dios Eolo, el rey de los vientos, se decía que había encarcelado a los vientos en las cavernas del monte Etna. Según el poeta Esquilo, el gigante Tifón fue confinado en el Etna y fue causa de erupciones. Otro gigante, Encélado, se rebeló contra los dioses, murió y fue quemado en el Etna. En Hefesto o Vulcano, dios del fuego y de la metalurgia y herrero de los dioses, se dice que tenía su fragua bajo el Etna y habían domesticado el fuego demonio Adranos y le sacaron de la montaña, mientras estuviera sosteniendo los Cyclops taller que dio lugar a los rayos de forja de Zeus utiliza como armas. Se suponía que el “mundo de los muertos” griego, el Tártaro, se encuentra por debajo del Monte Etna.
En Empédocles, un importante filósofo presocrático y político griego del siglo V antes de Cristo, se le dijo que se arrojó al cráter del volcán, aunque en realidad parece haber muerto en Grecia. Se dice que cuando el Etna entró en erupción en 252, un año después del martirio de Santa Águeda, la gente de Catania tomaron el velo del Santo, se mantuvieron al margen de las llamas de su martirio, y que invocaron el nombre. Se dice que, como resultado de lo que la erupción había terminado, mientras que el velo se convirtió en rojo sangre, y que por esta razón los devotos llaman a su nombre contra el fuego y el relámpago.
Rey Arturo resida, según la leyenda, en un castillo en el Monte Etna, cuya entrada sería una de las muchas cuevas ocultas y misteriosas que salpican. El legendario rey de los sajones también aparece en una leyenda, la del caballo del obispo, narrado por Gervase de Tilbury. Según la leyenda, el alma del Inglés reina Isabel I de Inglaterra ahora reside en el Etna, debido a un pacto que hizo con el diablo a cambio de su ayuda para gobernar el reino.