BEPPE FENOGLIOBeppe Fenoglio nació en Alba el 1 de marzo 1922 por Amilcare y Margaret Faccenda.
El padre vino de Monforte, uno de los pueblos encaramados en las colinas de Langhe a partir del cual los agricultores estaban tratando de escapar de una vida marcada por la dificultad y el trabajo; era un hombre de espíritu manso y llevado a la amistad, que no traiciona el carácter de su antigua enraizada en el Langhe “así que no hay trabajo ni la religión, tan imprudente, tan enamorada de él.”
La madre de Fenoglio, por el contrario, era una mujer de la educación católica, enérgico y práctico, sosteniendo firmemente el gobierno de la familia. La línea materna procedía de Canale, un país en el lado izquierdo de la Tanaro que Fenoglio definir “la mayoría de los países dell’oltretanaro clericales clericales” donde la gente “que hacerle justo lo Fenoglio, según ella, es fácilmente puesto bajo sus pies: el temor de Dios y el honor del mundo “.
Este fuerte contraste entre las raíces paternas y maternas, será profundamente marcar la formación de la identidad del escritor y su predilección por el rural arcaica, extraño y la sangre de las colinas de Langhe que sienten que pertenecen a los orígenes de su padre, pero sobre todo por la naturaleza.
“En cuanto a mí, he de decir que la mezcla de sangre Langa y llano me hizo incluso entonces la batalla en las venas, y muy respetado si mis parientes maternos, el padre los amaba con una pasión, y cuando nos fuimos a la escuela con palabras como “atavismo” y “ancestral”, el corazón y la mente e invariablemente volé inmediatamente a los cementerios para relajarse ”
Un encanto, los espacios abiertos de la naturaleza, los juegos en rittani, los lugares solitarios y la vida rural, que Fenoglio sufrió un temprano veranos gastados por los familiares paternos de Langhe de San Benedetto Belbo y Murazzano, en estrecho contacto con la de vida difíciles, pero los agricultores simples “malditos” que capta magistralmente en sus novelas.
Personajes franca, abbruttiti del trabajo por su lucha común por la supervivencia en una tierra avara, que sufren el destino con resignación y sin arrebatos emocionales y ganas de vivir.