El Tíber es un rincón de la Toscana no es muy conocido pero de gran interés tanto desde el punto de vista naturalista y desde el histórico, artístico y religioso. El visitante afortunado de este valle se encuentra en medio de una increíble diversidad, virgen y espectacular en algunos lugares salpicados aquí y allá con ermitas, antiguas casas de labranza a los testigos de la vida rural, iglesias y castillos. En un anfiteatro natural rodeado de colinas, abra la llanura atravesada por el río Tíber durante unos 40 km y donde más de observar, se respira el arte, la historia y la cultura. Las colinas, las características a medio camino entre la Toscana y Umbría, son el paisaje alrededor de los antiguos pueblos que están en pie como famoso Sansepolcro y Anghiari para el pintor Piero della Francesca, que inmortalizó el paisaje del valle del Tíber, y el otro por su antigua arquitectura medieval y el marco de la pintura “Batalla” de Leonardo da Vinci. Recordemos también países como Pieve Santo Stefano, con su importancia internacional diario de archivo, Monterchi y su Madonna del Parto uno de los más bellos frescos de Piero della Francesca, Caprese Michelangelo, quien dio a luz a Miguel Ángel Buonarroti y Sestino conocida por su formación detalle geológico.