En la provincia de Roma, un tesoro de tesoros preciosos, son los lagos volcánicos de Bracciano y de Castel Gandolfo, este último uno de los favoritos de los pescadores, tanto inmerso en un territorio rico tradiciones gastronómicas. Bracciano, ideal para realizar actividades al aire libre y Martignano, un remanso de paz con un ambiente natural, ideal para los amantes de la paz.
Y, sin embargo, el lago Nazzano, homónimo de la Reserva y delicioso “Lagustelli” Percile, inmersos en el verde paisaje del Parque Natural de Monti Lucretili y el lago Nemi, con sus fragantes flores plantadas a lo largo de los bancos, que reflejan en ‘ agua, creando un mágico juego de colores.