Aún rodeado de pinos amados por D’Annunzio, la ciudad más importante del Abruzzo para el comercio y la industria se encuentra en la desembocadura del río Pescara.
Nacido sobre los cimientos de Aternum, puerto para Cursiva Vestini y Marrucini, la ciudad tomó el nombre de Piscaria sólo nell’Altomedioevo. Pescara dejó de ser un simple ciudadela fortificada en la final de la” 800, cuando el desmantelamiento del castillo y la construcción del ferrocarril se dirigían desarrollo urbano. El aspecto actual es el de una ciudad moderna y bulliciosa acostado perfectamente en la línea de costa y adornado con hermosas playas. El puerto-canal pintoresco está siempre llena de barcos de pesca. Entre los pocos monumentos dignos de interés vale la pena mencionar la Casa de G. D’Annunzio y el Museo del Pueblo de Arbuzzo.